Economía, Filosofía

¿Más es siempre mejor que menos?

Voy a decirlo sin rodeos. Cuando llevé por primera vez Filosofía en el colegio me pareció una de las cosas más aburridas del mundo. La metodología era simple: había que memorizar para ganar. En su momento me llamó la atención San Agustín, Santo Tomás, un poco de Aristóteles y a lo lejos recuerdo haber leído más de algo de Maquiavelo y Locke. Pero aunque el curso incluía a varios filósofos importantes para la historia, de esos días sólo recuerdo el pensamiento de tal vez tres. Nunca profundizamos en nada, y aunque yo tenía muchísimas dudas, el contexto de la clase no estaba diseñado para preguntar; estaba diseñado para escuchar. El curso era repetitivo, vacío, y de ninguna forma nos permitía indagar sobre la raíz de todos estos asuntos filosóficos.

Recientemente leí “La Filosofía en la crisis de la humanidad europea” de Edmund Husserl (de hecho es una conferencia que pronunció en la Asociación de Cultura de Viena en mayo de 1935). Husserl introduce en su discurso el concepto de “ciencias del espíritu”, cuyo interés teórico se dirige a los hombres como personas, a su vivir y obrar. Para él, la vida es “creadora de la cultura en una unidad histórica”. Por otro lado describió a las ciencias naturales, que además de ser “meramente descriptivas” nos atan a las finitud del mundo terrenal. Según Husserl, la crisis puede esclarecerse como el fracaso aparente del racionalismo. Sin embargo, la razón no se halla en la esencia del mismo racionalismo, sino únicamente en su “enajenamiento”, en su absorción dentro del naturalismo y el objetivismo.

Debo admitir que esta lectura no fue muy fácil de comprender para mí. Intenté darle forma a mis ideas de forma más o menos sistemática. Primero, la “Europa” a la que se refiere el autor en el texto no es en realidad el continente y tampoco tiene que ver con su alcance geográfico, sino más bien con su sentido espiritual. Las ciencias del espíritu tienen relación directa con la Filosofía, “la ciencia de la totalidad del mundo”. Su carácter es teórico y nace principalmente con la pregunta por el devenir, y posteriormente, con las ideas. Para Husserl, las ideas son “formas significativas nacidas en personas singulares con la maravillosa manera nueva de albergar en sí infinitudes intencionales. No son como las cosas reales en el espacio que con entrar en el campo de la experiencia humana dejan de poseer significado para el hombre como persona”. Me es necesario leer varias veces esta última cita describiendo las ideas y por más que la repita, no deja de sorprenderme. Me parece una descripción tan sublime y hermosa de lo que abarcan las ideas.

El filósofo y matemático también menciona que la actividad científica no forma algo real, sino ideal. En realidad no comprendí si Husserl intenta criticar, desplazar o ignorar el sentido práctico de las cosas. Más adelante en su discurso pienso que el “enajenamiento” al que culpa por la “crisis” de la humanidad tiene que ver con la separación de la teoría y la práctica. La actitud teórica es definida en el discurso como una “actitud natural de las agrupaciones humanas históricas, que debe surgir en un momento determinado del tiempo, a partir de una situación interna y externa que posteriormente conduzca a una transformación de los hombres”. El sentido práctico, por su parte, tiene una actitud de universalidad, pero resulta imposible ocuparse de todas las particularidades del mundo. Ante esto me queda preguntar, ¿porqué no existe una tercera forma de la actitud universal, que sintetice los intereses prácticos y teóricos en la esfera del conocimiento? Quizá Husserl intentó decir que el espíritu europeo realmente está fragmentado.

El origen de la filosofía se dio en la Antigua Grecia hacia los siglos VII y VI a. C. Platón y Aristóteles tuvieron mucho interés en la concepción del mundo y en su respectivo conocimiento. Esto se aparta por completo de las posturas prácticas y el hombre se convierte en un “espectador desinteresado, contemplador del mundo: se convierte en un filósofo”. Me interesa aún más cómo la actitud teórica tiene una motivación conectada al acontecer histórico. La Historia está hecha por los hombres y sus interacciones intencionales – grandes y pequeñas- determinan el curso de los hechos. Marca, además, los caminos adecuados, y provee el conocimiento (no sólo la información) para tomar decisiones sabias. La Historia ha marcado pautas para el diseño de la acción futura, de ahí su importancia.

No puedo más que sentirme deslumbrada con todas estas ideas, que reúnen constelaciones mezcladas de historia, teoría, espiritualidad, filosofía, acción… Un perfecto amalgama de materia relevante que al final conforma la identidad del ser. ¿Cómo no podría sentirme atraída hacia el concepto de “Filosofía” conociendo este pequeño trasfondo de términos que describen a muy grandes rasgos, interesantes cuestionamientos y realidades de la conducta humana a través del tiempo? Es imposible que toda esta historia no me persuada.

Y al final, puede ser que a lo que Husserl se refería con la crisis de la humanidad es precisamente eso: Un profesor que entre en un aula y se introduzca: “La Filosofía es el amor a la sabiduría”. Punto. No más indagaciones, no más reflexión, no más apreciación de las ideas ajenas y apreciación de las propias. El verdadero problema es que lo científico quiera explicar el sentido de la vida sin darle lugar al carácter humano de las cosas; a las motivaciones y acciones de individuos que con decisiones individuales, han cambiado el rumbo de la Historia…

Hay dos frases que no dejan de sorprenderme cada vez que las leo y que me recuerdan mucho a este tema general, por lo que considero propicio compartirlas:

“To be a complete economist, a man need only be a mathematician, a philosopher, a psychologist, an anthropologist, a historian, a geographer and student of politics; a master of prose exposition; and a man of the world with experience in practical business and finance, an understanding of the problems in business administration, and a good knowledge of four or five foreign languages. All of this in addition, of course, to familiarity with the economic literature itself.”
—G.L.S. Shackle/Uncertainty in Economics

La siguiente es, claro, de Mises:

“Economics must not be relegated to classrooms and statistical offices and must not be left to esoteric circles. It is the philosophy of human life and action and concerns everybody and everything. It is the pith of civilization and of mans human existence.” —Mises

¿Dónde está el verdadero significado de las cosas? ¿En dónde se encuentra el verdadero sentido?

¿Más es siempre mejor que menos…?

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One thought on “¿Más es siempre mejor que menos?

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